¿Que es el Espiritismo? Viviendo el mundo visible en medio del invisible, con el que está en perpetuo contacto, constantemente reacciona el uno con el otro. Esta reacción es de origen de una multitud de fenómenos que por desconocimiento de sus causas se les ha considerado como sobrenatural. La acción del mundo invisible sobre el visible y viceversa es una de las fuerzas de la naturaleza, necesaria a la armonía universal como la ley de la atracción; si cesara de funcionar se perturbaría tal sentido armónico, como si separara una rueda de su mecanismo. Estando esta función basada en una ley de la naturaleza puede deducirse que todos los fenómenos producidos por ella nada tienen de sobrenatural. Solo se les ha llamado así por no poder haber podido descifrar sus causas como sucedió antiguamente con la electricidad. ¿Que es el Espiritismo? Teniendo el hombre conciencia o intuición de un poder superior, ha sido proyectado a lo largo de los tiempos a atribuir sus acciones a los fenómenos cuya causa le era desconocida. Con el progreso de la ciencia y el advenimiento de las leyes de la naturaleza, esos fenómenos han pasado al dominio de los efectos naturales. El Espiritismo, fundado en el conocimiento de las leyes no comprendidas hasta ahora, es la ciencia que trata de la naturaleza, el origen y destino de los espíritus, y de su relación con el mundo corporal. Consiste en la comunicación que puede establecerse con los espíritus y en todas las consecuencias que se siguen de estas relaciones. Historia del Espiritismo. El espiritismo es una doctrina de origen primitivo fundada, mas allá de la arcaica creencia en el dualismo corporal y anímico, en la existencia de un tercer principio, llamado “Ka” por los antiguos egipcios, “Cuerpo Astral” por los teósofos, y “Periespiritu” por los modernos espiritistas. Fue en la mitad del siglo XVIII, cuando apareció en Norteamérica una nueva doctrina que posteriormente se llamaría Espiritismo. El 2 de Diciembre de 1847, John D. Fox, con su esposa y sus dos hijas menores, Margarita y Catalina, acababan de instalarse en una casa de labranza de Hydesville. La mayor, Margarita, contaba con ocho años de edad y Catalina con solo seis. Historia del Espiritismo. A los pocos días la madre empezó a oír ruidos extraños que tenían su origen en la habitación de las niñas, únicamente cuando ella estaban despiertas. Hacia fines de Febrero de 1848, los ruidos se escuchaban a modo de golpes secos. El 31 de Marzo del mismo año la menor de las niñas tuvo la ocurrencia de decirle al ruido que hiciera lo mismo que ella y acto seguido dio tres palmadas. A continuación se dejaron oír idénticos números de golpes. La madre, que había presenciado otras pruebas que las niñas hacían como juego, decidió entablar “conversación” con aquello que producía los golpes, obteniendo respuesta y llegando a descubrir que el causante de aquello era el alma de un hombre que había sido asesinado en aquel mismo lugar. Historia del Espiritismo. Para facilitar el contacto propusieron al espíritu que contestara con las distintas letras del alfabeto y que estas fuesen significadas por diversos números de golpes; desde ese momento las comunicaciones se hicieron mas inteligibles, pues a través de ese procedimiento llegaron a deletrear el nombre del difunto que resulto llamarse Charles Rayn. A este fenómeno de los golpes se le añadieron otra clase de manifestaciones. El hecho trascendió no solo a las casas vecinas, sino que se hizo popular gracias a la prensa que fue propagando por todas partes los sucesos de Hydesville. Puede afirmarse que las hermanas Fox pusieron ya en práctica todos los procedimientos de los que más tarde habrían de servirse los espiritistas. Historia del Espiritismo. Si bien las practicas y los prodigios del espiritismo tuvieron sus comienzos en los Estados Unidos, de allí pasaron a Inglaterra, de donde fueron a desembarcar a Alemania, y de allí se extendieron a Francia, naciendo en este país la sistematización de las explicaciones de aquellos fenómenos. El primer gran teórico y gran Pontífice del espiritismo fue León Hipólito Denizart Rivail, conocido con el pseudónimo de Allan Kardec. Aunque nació en Lyón, en 1804, de padres católicos, el ambiente en el que se crió y las enseñanzas recibidas sobre todo siendo alumno de Pestalozzi en la escuela de Iverdun, en Suiza, le hicieron albergar la idea de reducir la religión a los límites de la Ciencia y la Filosofía. Historia del Espiritismo. Tras dedicar bastantes años de su vida a la enseñanza, para él monótona, se consagró a la estructuración de la doctrina espiritista. Ello se produjo a raíz de su asistencia a una sesión medianimica en Paris, viendo en los procedimientos del Espiritismo naciente un medio eficaz de desarrollar su ideal religioso. A partir de este momento empezó a elaborar teorías que hizo publicas en obras como: “El Libro de los Mediums”, “El Libro de los Espíritus”, entre otros. Desde entonces el espiritismo no dejó de ganar terreno, expansión muy influida por la primera guerra mundial. Todas las familias que habían recibido algún golpe mortal, decidieron buscar el único consuelo que les quedaba: conversar con los desaparecidos. ESPÍRITUS BUENOS Y ESPÍRITUS MALOS. Los mediums se encuentran bajo la influencia de los espíritus y harán lo que ellos quieran que hagan, por lo tanto dependiendo de cómo sea el espíritu las acciones del médium serán buenas o no. La obsesión es el dominio que los malos espíritus ejercen sobre ciertas personas, con el fin de enseñorearse de ellas y someterlas a su voluntad por el placer que experimentan causando daño. Cuando un espíritu, bueno o malo, quiere obrar sobre un individuo, lo envuelve con su periespiritu como si fuera una capa; entonces penetrándose los dos fluidos, los dos pensamientos y las dos voluntades se confunden, y el espíritu puede entonces servirse de este cuerpo como el suyo propio, haciéndole obrar su voluntad, hablando, escribiendo o dibujando; así son los mediums. Si el espíritu es bueno, su acción es dulce y benéfica y no inspira sino cosas buenas; si es malo, las inspira malas. ESPÍRITUS BUENOS Y ESPÍRITUS MALOS. No es el buen espíritu sea más débil, es el médium que no es lo bastante fuerte para sacudir la capa que le ha sido echada encima, para deshacerse de los brazos que le oprimen, y en los cuales, algunas veces, puede incluso hallarse complicado. Antes de pretender el dominio de los malos espíritus, es menester dominarse a uno mismo. De todos los medios para conseguir esto, con el que lograrlo de forma más eficaz es la voluntad, secundado por la oración, oración fervorosa, se entiende. ESPÍRITUS BUENOS Y ESPÍRITUS MALOS. El espiritismo no ha traído los malos espíritus; ha descorrido el velo que los cubría y ha dado los medios de paralizar su acción, y por consiguiente, de alejarlos. No ha traído el mal, puesto que este ya existía y existirá siempre; al contrario ha traído el remedio al descubrir la causa. Habiendo malos espíritus que obsesionan, y buenos que protegen, uno puede llegar a preguntarse si es que los malos son mas poderosos que los buenos. ESPÍRITUS BUENOS Y ESPÍRITUS MALOS. Si es perverso y dañino, arrastra a la persona como si la tuviera dentro de una red, paralizada hasta su voluntad, y aun su juicio, el cual apaga bajo su fluido como cuando se extingue el fuego con un baño de agua: le hace pensar, obrar por él; le obliga a cometer actos extravagantes a pesar suyo; en una palabra, le magnetiza, le produce la catalepsia moral, y entonces el individuo se convierto en ciego instrumento de los gustos del espíritu. Tal es la causa de su obsesión, de la fascinación y de la subyugación, vulgarmente llamada “posesión”. Es necesario observar que aunque el individuo tenga conciencia de lo que hace es ridículo, se ve forzado a realizarlo como si alguien más vigoroso que él lo hiciera moverse en contra de su voluntad. Algo parecido puede ocurrir con el hipnotismo.